LA HISTORIA DEL KARATE DEL MAESTRO FUNAKOSHI
Artículo basado en uno por el autor Steve Cattel
El
estilo Shotokan/Shotokai fue uno de los primeros en separarse completamente
de sus orígenes Okinawenses. Los practicantes actuales tienen poca o ninguna
idea sobre los orígenes a partir de los cuales surgió el estilo
del maestro Funakoshi.
La historia oficial de Shotokan/Shotokai comienza el 1ro de abril de 1922
cuando el Maestro Gichin Funakoshi comienza
su primera clase en "La Escuela Normal Superior para Hombres"
en Tokyo.
El Maestro Funakoshi tenía 53 años en ese momento,
una edad en la cual la mayoría estaría pensando en en una
jubilación inminente y no en comenzar una carrera como instructor
de Karate en una tierra extranjera.
Como muchos ya saben, el joven Funakoshi salía de colegio para
luego ir a entrenar con el Maestro Yasutsune Azato. En esos tiempos
Azato era un devoto seguidor de la escuela Wang Yang Ming de Confusianismo,
por lo que las lecciones eran por igual mentales como físicas. Fue
también gracias a Azato que Funakoshi pasó su examen para
profesor en 1888.
Azato presentó a Funakoshi a
Yasutsune Itosu, con quien
continuó su entrenamiento hasta su muerte en 1915. Fue Itosu el
que le entregó a Funakoshi sus conocimientos sobre kata.
Debido a la prohibición de armas en los 400 años
anteriores con la invasión japonesa que le prohibió a la
población portar armas y entrenar en la lucha, sólo en 1891
pudo Gichin Funakoshi enseñarle su karate en forma más oficial
a sus alumnos en una escuela propia.
El siguiente avance se presentó 10 años después
cuando se decide que la enseñanza del karate formaría parte
de la enseñanza escolar en algunas partes de Okinawa.
Esto sucedió luego de una demostración de Funakoshi y otros
karatekas que eran alumnos de Itosu.
El interés por karate aumentó fuertemente en Okinawa
y los maestros más activos viajaban en la isla realizando demostraciones
de Karate a miles de interesados.
Funakoshi actuaba en ese entonces como el maestro principal mientras que otros
maestros realizaban sus demostraciones. Realizaba su kata favorito,
Kushanku (Tekki).
A pesar de todo, Karate era un fenómeno conocido principalmente en
Okinawa, la fama crecía e historias se colaban a las Islas principales,
sobre como podían romper ladrillos de un golpe, saltar alto en el
aire, etc.
Como resultado de esto se le pidió al Maestro Funakoshi,
en 1917, que realizara una exhibición en Japón, en el Butoku-Den en
Kyoto. Esto a pedido del Ministerio de Educación y parcialmente
porque era el director del Shobukai (La Sociedad Okinawense de Promoción
del Espíritu Marcial). Funakoshi estaba entre los pocos que tenía
manejo del japonés hablado y escrito. La exhibición tuvo
un leve interés y Funakoshi volvió a su isla nuevamente.
El 6 de marzo de 1921 se realiza una exhibición para el
joven príncipe heredero Hirohito, en uno de sus viajes de Japón
a Europa, como parte del programa para entretener al Príncipe, ésto
en el Castillo de Shuri. Los alumnos de Funakoshi realizaron Kata en grupo
y el Gran Maestro realizó su kata, Kushanku.
El Príncipe Heredero quedó muy impresionado y habló
mucho sobre esa exhibición.
La delegación real llegó luego a la capital y pronto llegó
una invitación oficial para realizar una exhibición en la
Primera Gala Gimnástica Nacional en Tokyo. Con su conocimiento del
Karate y en el idioma y etiqueta japonesa, Funakoshi era claramente el
mejor preparado para esa tarea.
Esta vez la exhibición resultó un éxito y
se le pidió a Funakoshi que se quedara algunas semanas para realizar
exhibiciones.
Fue un gran honor para Funakoshi mostrarle Karate al fundador
del Judo, Jigoro Kano. El viejo Maestro se impresionó
y convenció a Funakoshi que le enseñara algunas cosas básicas
sobre karate. Funakoshi volvió varias veces al Kodokan, ahí,
junto con Kano, crearon un Kata: Kime-No Kata.
Con la ayuda de este poderoso y generoso hombre, Funakoshi pudo
conseguir la ayuda que necesitaba para lograr que el karate creciera y
se desarrollara.
Funakoshi era uno de los Karateka más experimentados, único
maestro preparado por no sólo Itosu sino Azato también, era claramente
el mejor preparado para lograr que el Karate fuese reconocido entre las clases altas
de Japón. Otros
Maestros de Karate Okinawenses eran considerados como campesinos mal educados
que no sabían ni hablar japonés no conocían las costumbres
ni tenían los comportamientos adecuados. Al pasar el tiempo esto
se transformó en una fuente de amargura y desencuentro entre Funakoshi
y todos los otros de Okinawa. Y fue finalmente una de las razones por la
que se generó la ruptura posterior.
Los Años Dorados (1922-1946)
El Diario Tokyo Nichinichi imprime un artículo sobre Karate bajo
el título: "Karate- el arte marcial misterioso...". Fue un artículo
extrañamente sensacionalista que contaba sobre el poder de un karateka
de destrozar órganos internos sin que se viera una marca en el cuerpo.
En el artículo se citaba a Funakoshi, que decía: "El objetivo
más importante en karate es la defensa. Tomar la iniciativa ha sido
por mucho tiempo prohibido y en karate decimos que no existe el primer
ataque (golpe). Este arte de combate existe para cultivar un alma gentil,
y no debe ser mal utilizado en una situación de combate. Además
no se necesita ningún arma. Pienso que karate es el arte de combate
más práctico y civilizado. Además karate es efectivo
para entrenar su cuerpo, ya que sus miembro son ejercitados de una manera
coordinada. Mi opinión es que no existe duda que le ayudará
a vivir una larga y sana vida."
Sorprendentemente karate impresionó profundamente a los
intelectuales. Funakoshi "el pequeño profesor" era alguien
con el cual uno podía simpatizar. Al contrario, se consideraban
a la mayoría de las artes marciales japonesas y sus practicantes
con bastante desprecio, pues eran considerados por las clases altas educadas,
como un vestigio de la Edad Medieval japonesa.
En este periodo se consideraba todo fenómeno extranjero,
como algo para estudiar y desarrollar para el bien de la nación.
A pesar de todo, Japón había estado separado de
todo lo externo, hasta los 1860's cuando los norteamericanos bajo el Comandante
Perry, más o menos obligaron a que se abrieran al exterior. Este
shock cultural tuvo, y tiene todavía, influencia sobre los intelectuales.
Se dice a menudo que Japón tiene una pequeña elite educada,
que vive en el siglo XXI mientras que el resto de la población
pertenece al siglo XV.
Karate encajaba muy bien en esta mezcla de nuevas ideas, además
era también un arte extranjero, que al igual que la ética
confusiana de Funakoshi, atrajo un enorme interés.
Esta fue una forma o una razón por la cual los intelectuales
podían entrenar un deporte de combate sin exponerse al riesgo de
tener que mezclarse con personas de las clases más bajas.
Para satisfacer esta necesidad Funakoshi estableció sus
primeras clases regulares en el "Tabata Poplar Club", que en realidad
era un club social donde los nuevos intelectuales educados se reunían.
A pesar del interés, esta clase social no tenía ni la capacidad
física ni la disciplina suficiente para entrenar en forma seria.
Funakoshi se vio obligado a mudar sus clases a un Dormitorio para alumnos
en el área Suidobata en Tokyo. Fue aquí donde estableció
su primer verdadero club de karate, en el año 1922.
Este periodo en la vida de Funakoshi debe haber sido el más
duro. Los pocos estudiantes que tenía eran en su mayoría
hijos de okinawenses pobres, que apenas tenían para subsistir, mucho
menos como para pagar clases de Karate. Por ello Funakoshi se vio obligado
a trabajar como cuidador en Mesei Juku, ahí ordenaba las piezas,
cortaba el pasto y hacia de jardinero. En las tardes enseñaba Karate
en el comedor del edificio.
Seguramente la historia del Karate podría fácilmente
haber terminado ahí si no hubiese sido por Hoan Kosugi, un artista
que anteriormente había ayudado a Funakoshi en el Tabata Poplar
Club. El convenció a Funakoshi que editara un libro, al cual
él le diseñaría la portada.
En ella puso el Tigre del Maestro Funakoshi. Kosugi se inspiró en
el dicho japonés "Tora no maki", que en japonés es
una frase que describe a un documento oficial y establecido como referencia
sobre un sistema. El libro de Funakoshi, "Ryukyu Kempo: Tode", se
editó en Bukyo-Sho en 1922 e incluía una serie de prólogos
escritos por algunos de los personajes más famosos de Japón
y Okinawa, el Almirante Yushiro, Príncipe Hisama, Príncipe
Goto, Profesor Tonno, el periodista Sueyoshi del Okinawa Times, entre otros.
Comparado con libros de instrucción modernos, estaba mal
ilustrado y con fallas pedagógicas, pero dejó bien en claro,
además de darle credibilidad, a Karate como arte marcial serio en
Japón.
Al finalizar el libro hay una lista de Kata que Funakoshi recomendaba,
los cuales son:
Pinan 1- 3, Naihanchi 1- 3,
Passai Dai y Sho, Kushanku Dai y Sho,
Jion, Jutte, Chinte, Gojushiho, Chinto,
Seishan, Sochin, Rahai, Kokan, Wanshu,
Wandan, Jumu, Wando, Niseshi,
Suparinpei y Sanseryu.
Los dos últimos nombrados son kata Naha-te.
El libro fue exitoso desde la primera edición pero las
placas de impresión se perdieron en el Gran terremoto Kanto del
1ro de septiembre de 1923 y no se reimprimió hasta 1926 y para
entonces con el nombre "Rentan Goshin Karate-Jutsu".
Su libro generó bastante interés entre los principales
practicantes de artes marciales en ese momento. Uno de los primeros en
visitar Mesei Juku fue Hironori Ohtsuka, que posteriormente fundaría
el estilo Wado-ryu. Ohtsuka era ya experto líder en Ju-jutsu, habiendo
recibido su instrucción del Maestro Tatsusaburo Nakayama, instructor
jefe el sistema Shindo Yoshin. Este sistema era único dentro del
ju-jutsu pues colocaba mucho énfasis a Atemi (golpear o apretar
puntos vitales) más que bloquear o tirar.
El origen de este estilo puede rastrearse a un monje chino cuyo
nombre fue Chin Genpin, entre otras cosas conocido por haber introducido
el estilo Kempo en Japón en el 1600. A pesar de su origen, el sistema
de Ohtsuka impresionó mucho al Maestro Funakoshi que apenas podía
creer que Ohtsuka no hubiese entrenado Karate.
Después que Ohtsuka había aprendido los detalles,
movimientos básicos y kata, Funakoshi lo utilizó como asistente
y delegó mucha de la instrucción a este joven hombre.
Aproximadamente en ese mismo momento comenzó a entrenar
un joven kendoka, Yusuhiro Konishi. Éste posteriormente comenzaría
su propio sistema, Shindo Shizen Ryu, que aparentemente en la técnica
y objetivos sería el que estaría más cercano al Karate
que originalmente entrenaba el Maestro Funakoshi.
El Gran Terremoto resultó ser una catástrofe para
el Maestro Funakoshi. No sólo destruyó Meiji Juku sino que
más importantemente, muchos de sus alumnos desaparecieron. Su trabajo
como cuidador ya no existía y se vio obligado a tomar un trabajo
en el Banco Dachi Sogo, en el sector Kyubashi, en Tokyo.
Konishi conversó con el gran Maestro de Kendo,
Hakudo Nakayama, para que le permitiese utilizar su dojo para entrenamientos
de Karate. Nakayama era el creador del Iaido
moderno (arte de desenvainar y cortar con la espada) y que el le haya permitido
a un pequeño profesor de escuela okinawense utilizar su dojo, fue
un bello gesto. Cómo el Maestro Funakoshi mantuvo su entereza de
cuerpo y alma en su situación tan precaria, con un bajísimo
ingreso, es realmente incomprensible.
Pero, aún con 56 años de edad, participó
y clasificó para el "Tokyo Invitational Prize", una competencia
para gimnastas. Debido a ésto se le dio la oportunidad de realizar
una exhibición en la sala Jinchin en Ueno, Tokyo en 1924. El saberse
de su participación a una edad tan avanzada funcionó como
un atractivo y gradualmente aumentó el número de practicantes
que entrenaban con él.
Luego sucedió algo que llegó a afectar el desarrollo
del Karate en Japón y en todo el mundo hasta hoy en día.
Al finalizar 1924 se le pidió al Maestro Funakoshi, por intermedio
del profesor Shinyo Kasuga, de la sección de Alemán de la
Universidad de Keio, si podía instruir a un pequeño grupo
de estudiantes en Keio. El Maestro Funakoshi aceptó de buena gana
la invitación, con el completo apoyo de los líderes de la
Universidad. Este fue el primer club universitario de Karate en Tokyo y
existe hasta nuestros días.
Posteriormente se desarrolló la idea de los clubes universitarios
de karate, así en pocos años se incluyeron Waseda, Hosei,
Chuo, Takushoku, Nihon, etc.
Finalmente fueron estos clubes los que generaron la columna vertebral
del Karate Japonés y tuvieron gran importancia en la expansión
posterior del Karate. Aunque los clubes universitarios comenzaron también
a observar al Karate con una nueva visión, la analítica.
A comienzos de 1928 comenzaron a llegar a las islas principales
de Japón otros maestros okinawenses. El primero y el de mayor influencia
fue Kenwa Mabuni.
Mabuni había estudiado el sistema Naha-te (sistema Goju
moderno) bajo el Maestro Higaonna y el estilo Shuri-te bajo el Maestro
Ankoh Itosu. Mabuni recibió ayuda de Konishi (quien ya había
ayudado a Funakoshi en 1922) y Mabuni vivió con él los primeros
10 meses en Japón.
Fue en ese periodo en que Hironori Ohtsuka comenzó su entrenamiento
con Mabuni. Posiblemente surgió algún conflicto pues Konishi
se consideraba un traidor ya que entrenaba con otro maestro.
Era claro que existían diferencias entre los métodos
de Funakoshi y Mabuni. La situación cambió cuando Mabuni
se mudó a otra ciudad, la segunda ciudad de Japón, Osaka.
Este área es actualmente importante para el estilo de Mabuni.
Posiblemente se mudó para evitar la competencia de Funakoshi,
aunque la historia cuenta que fue debido al gran respeto que le tenía
al Maestro Funakoshi.
Otro maestro que llegó a Japón en esos tiempos fue
Choki Motobu. Este era ya un personaje legendario en Okinawa pero desconocido
en Japón. Uno de sus logros cuando llegó a Japón fue
vencer a un famoso boxeador en Kyoto. Motobu era un karateka impetuoso
que estaba más a gusto en las calles y mercados que en un dojo.
Motobu detestaba al "pequeño profesor" que había
logrado tanto respeto y se vio indignado más aún cuando el
periódico Kingu imprimió un artículo sobre su victoria
ante el boxeador pero incluyó una imagen de Funakoshi en vez de la
suya. Aunque no se podía culpar a Funakoshi por aquello, a Motobu
le disgustaba Funakoshi y su reunión con él fue, por lo menos,
fría. En esos momentos entrenaba Konishi y Ohtsuka de vez en cuando
con Motobu, a pesar de la preocupación de Funakoshi. Es posible
que ya hubiesen decidido ir sus propios rumbos ya en 1928-29.
Lo que realmente creo un cambio en la situación fue la llegada
del tercer hijo del Maestro Funakoshi, Gigo (también conocido como Yoshitaka).
Yoshitaka fue posteriormente considerado por muchos como el mejor de los practicantes
de Karate, por lo menos física y técnicamente.
El joven Funakoshi era
una persona completamente distinta a su padre. Después de su llegada
a Japón se hizo cargo gradualmente de las clases de su padre, especialmente
en las Universidades. Esto indignó, principalmente, a Ohtsuka que
había sido asistente del Maestro Funakoshi en los primeros tiempos.
La naturaleza agresiva y fuerte del Karate de Yoshitaka le era
completamente desconocidos para Ohtsuka y finalmente dejó la escuela
Shoto con un grupo de alumnos y formó su propio sistema que llamó
Wado-ryu, "La Vía Armónica". De esa manera trató de
destacar el contraste entre su método y el de Yoshitaka.
Konishi también se separó, aunque nunca estuvo tan vinculado
con Funakoshi. Quedaron con buenas relaciones, aunque ya no eran compatibles
como para compartir el mismo sistema.
Bajo el liderazgo de Yoshitaka se gestaron grandes cambios entre
los años 1930 y 1935. Estos cambios fueron principalmente en Kumite
(combate). Mientras que su padre había colocado un mayor énfasis
sobre kata, Yoshitaka se encargó de desarrollar el combate libre.
Primeramente desarrolló el Gohon Kumite (combate a cinco pasos),
donde el atacante realiza cinco ataques seguidos en avance y el defensor
los bloquea retrocediendo con un contrataque en la última defensa.
Éste método es común en Kendo y no hay duda de que
Yoshitaka, que estudió Kendo, lo utilizó como inspiración
para muchas de sus ideas.
En 1933 estructura el Kihon Ippon Kumite (combate a una técnica),
el año siguiente Jiu Ippon Kumite, igual que el anterior pero en
movimiento, terminando con el Jiu Kumite, el combate libre, establecido
en 1935.
A través de sus estudios del combate, el joven Funakoshi trabajó
sobre el sistema incompleto Shuri-te de su padre.
En un comienzo Gichin Funakoshi enseñaba el mismo sistema
que había aprendido de Itosu, uno de sus instructores, utilizando
posiciones altas y técnicas de patada bajas.
Este método era principalmente un sistema de autodefensa,
donde una persona entrenada se defendía de una no entrenada. Si
ambos combatientes sabían el arte, otros factores entraban en juego
como la flexibilidad, velocidad y fuerza.
Yoshitaka juntó a un grupo de estudiantes para entrenar
con ellos y se lanzaron completamente entregados al desarrollo del Karate.
Personas destacadas en ese grupo eran: Shigeru Egami, Genshin
Hironishi.
O-sensei y a su derecha (izq. en la imagen) Genshin Hironishi y luego
Shigeru Egami
Al final de cinco años habían modificado completamente
la estructura del Karate. Era un nuevo y muy dinámico Karate, una
revolución.
En 1936, Gichin Funakoshi publicó un nuevo libro, en el
cual por primera vez incluyó el desarrollo que Yoshitaka había
aportado. El libro se llamó
"Karate-do Kyohan". Entregaba los métodos
básicos de combate y además las modificaciones en los Kata.
Quedó claro que era un sistema de Karate Japonés completamente
nuevo que llegó a obtener el mismo respeto que el Judo, Kendo y
otras Artes Japonesas. Se había, por lo tanto, superado el legado
Okinawense y completado un sistema japonés renovado. Como broche
de oro, Gichin Funakoshi utilizó un
nuevo ideograma para escribir
la parte "kara" de Karate. El antiguo ideograma kara podía
leerse como "Tang", en directa referencia a la dinastía China de
ese mismo nombre. Desde el día de la publicación, la antigua
denominación: "Técnica de manos China" se modificó
a: "La vía de las manos vacías",
como popularmente se le conoce hoy.
En ese momento se decidió que se necesitaba un Dojo Central
(Hombu Dojo). Se formó un comité [Shotokai] para establecer
un fondo para construir lo que resultaría ser el mayor Dojo de Karate
del mundo. El trabajo comenzó a mediados de 1935 y al año
siguiente estaba terminada la construcción del edificio en Zoshigaya
Toshima, en Tokyo.
BR>Gichin Funakoshi inauguró personalmente
el Dojo, el 29
de enero de 1936. Tenía 69 años de edad. Sobre el portal
de entrada colgaba un letrero que decía Shotokan (el edificio
de Shoto). Después de un entrenamiento ceremonial, al día siguiente
comenzaron los entrenamientos oficiales bajo la dirección de Yoshitaka.
Japón estaba al borde de una guerra mundial y los militares
tenían control completo del gobierno. El patriotismo era la palabra
del día y los jóvenes por los miles llegaban a aprender el
nuevo arte de combate, el karate-do.
Entre los años 1939-1942 fue la llamada "Era Dorada del
Karate-do". "Sin límites" era el lema del día y se desarrolló
un sistema de combate llamado "Kokan-geiko", en el cual los participantes
se golpeaban con brazos y piernas con todas sus fuerzas. Los seniors interrumpían
los combates cuando las cosas se veían verdaderamente peligrosas.
Un ojo morado o un brazo roto no eran inusuales. La frase "baño
de sangre" no llegaba a describir completamente las heridas que resultaban.
El grupo alrededor de Yoshitaka se estimulaba a entrenar sin restricciones
en su búsqueda de la perfección.
Yoshitaka y Gichin Funakoshi publicaron un nuevo libro en diciembre de
1943,
Karate-do Nyumon.
Este en su inicio fue aparentemente el libro
más completo que se había escrito sobre karate.
Todas las descripciones técnicas fueron escritas por
Yoshitaka, mientras que Gichin Funakoshi escribió las historias
y los capítulos iniciales.
Claramente una obra maestra, este libro tenía un tono completamente
distinto. Ya no estaban las ideas confusas, el realismo y el conocimiento
técnico eran claramente superiores a los antiguos libros.
En 1941 Japón entra a la Guerra, Yoshitaka se ve afectado
fuertemente por la tuberculosis que se le había diagnosticado cuando
niño, pero continuó sus entrenamientos, a pesar de los violentos
y sangrientos ataques de tos. Muchos de los alumnos más antiguos
se fueron a la Guerra y no volvieron más. La tragedia final fue
la destrucción del Dojo Shotokan en los bombardeos de Tokyo. Luego,
al final de la Guerra, en 1945, Yoshitaka murió.
El general McArthur prohibió el entrenamiento de karate
y todas las otras artes marciales japonesas, y aunque algún entrenamiento
se realizó a escondidas, el desarrollo del karate paró. Se
utilizó el Dojo de la Butokukai (Asociación de Artes Marciales)
en Kyoto como oficinas para el 6to. Ejercito Norteamericano.
En los últimos días de la Guerra, el Maestro Funakoshi
se había mudado desde Tokyo a Oita, al sur de Kyushu, junto con
su esposa [que había sido deportada de Okinawa]. De esta manera
evitaron los bombardeos de Tokyo.
LA VIDA DESPUES DE LA GUERRA
Nuevamente Funakoshi y su esposa vivieron una vida tranquila juntos
hasta la muerte de su esposa, en Noviembre de 1947. Uno sólo puede
especular sobre la relación que tuvo Funakoshi con su esposa.
Ella había criado sola a sus hijos y además tomado
responsabilidad de los padres de ambos, cuando llegaron a la ancianidad,
mientras Funakoshi vivía en Japón.
Se hace referencia también a deudas que Funakoshi tenía
en Okinawa, deudas que no le era posible pagar y que esta fue la razón
por la cual no quería volver a casa, pero ante estas acusaciones
no existen pruebas que las corrobore y las transforme en más que
meras especulaciones malintencionadas. Por otro lado sería poco
probable que una persona de la calidad moral y ética de Gichin
Funakoshi haya actuado de tal manera.
Está muy claro que su esposa podría haber entregado
una imagen muy distinta sobre este "pequeño gran hombre".
MUCHAS TRAGEDIAS
La tragedia había golpeado fuerte al maestro Funakoshi. Había
perdido a su esposa, su tercer hijo Yoshitaka y su Dojo Shotokan. Debe
haber sido muy entristecedor y desmoralizante para este hombre que vivía
en Oita.
Uno de sus otros hijos, Giei, supo sobre el dilema de su padre y le escribió
pidiéndole que volviese a Tokyo. Funakoshi pensó un poco
sobre el ofrecimiento de su hijo y finalmente decidió ir. Tan pronto
como consiguió dinero suficiente para el pasaje de tren, empacó
las pocas pertenencias que le quedaban y se encaminó a la capital.
Su hijo contactó a todos los antiguos alumnos del Maestro
para que le dieran la bienvenida. En cada parada que realizó el
tren lo esperaban en pequeños grupos para saludarlo y darle la bienvenida.
Esto le levantó el ánimo, cuando finalmente llegó
a la capital, estaba lleno de un nuevo optimismo.
DOS CAPAS EN EL KARATE
Los alumnos de Gichin Funakoshi volvieron uno tras otro a Tokyo.
Los seniors (alumnos más antiguos) podían dividirse en
dos grupos: el primero había entrenado con Gichin Funakoshi entre
los años 1922 y 1937. Y los otros que habían entrenado con
Yoshitaka Funakoshi en el Dojo Shotokan desde 1938 hasta 1945.
Los alumnos más antiguos de Funakoshi eran Isao Obata
y Kishinosuke Saigo, ambos de la Universidad de Keio.
Los alumnos principales de Yoshitaka Funakoshi eran Shigeru Egami
de Waseda, Genshin Hironishi de Chuo junto con Minoru Miyata de Takushoku.
Y ahora que el maestro había vuelto, volvió la energía
y el entusiasmo en los alumnos más antiguos. Se comenzó a
discutir cómo se iba a liberar el karate de la prohibición
aliada y cómo se realizaría la reconstrucción del
Dojo.
El hombre que logró esto fue Masatoshi Nakayama. Había
dejado Japón en 1937 y no volvió hasta 1946. En ese tiempo,
Karate-do, bajo el liderazgo de Yoshitaka, había cambiado drásticamente
de características, a un arte marcial de combate japonés
muy fuerte que ya no tenía casi ningún parecido al arte de
combate original de Okinawa.
Nakayama a través de sus viajes había llegado a
conocer muy bien la cultura China y gracias a esto pudo convencer al Ministro
de Educación (al cual contactó a través de un amigo)
para que informara a los aliados de que Karate era en realidad un deporte
de boxeo chino y que difícilmente debería ser incluida entre las
otras artes marciales japonesas prohibidas.
Los burócratas se vieron convencidos y levantaron la prohibición
al Karate. de esta manera Karate fue el único arte marcial que se
permitió practicar en los años después de la Guerra.
Nakayama recibió el agradecimiento de todos los practicantes de
Karate. De ser un karateka bastante desconocido y promedio pasó
a tener una posición bastante importante en el mundo del Karate
de la postguerra.
Pero era Isao Obata, el estudiante más antiguo y más
respetado que llegó a jugar un rol principal en el drama que se
desarrolló posteriormente. Obata fue uno de los primeros en participar
en las clases de Karate de Funakoshi y fue él quien estableció
el club de Karate de Keio en 1924. Después de la muerte de Yoshitaka
Funakoshi fue Obata quien seguía a Funakoshi a donde quiera que
fuese a enseñar, y uno de los que fielmente siguió a su maestro
hasta el final.
KARATE UNIVERSITARIO
Para entender lo que sucedió posteriormente es importante saber
la influencia que tiene la clase social y la universidad en la sociedad
japonesa.
Aparte de la Universidad de Tokyo que era y aún es de Wado-ryu,
Shotokan se entrenaba en las tres universidades más grandes: Keio,
Waseda y Hosei. Los estudiantes de estas universidades conseguían
las posiciones más importantes en el país, mientras que los
alumnos de Takushoku (Takudai) tenían un status relativamente bajo
en la sociedad japonesa.
El nombre Takushoku significa "Escuela para el Cultivo y Colonialización".
Existía, por lo tanto, un tipo de esnobismo y además diferencias
en la actitud entre los estudiantes de las Universidades Tradicionales
y los de Takushoku de clase más baja. Aunque los últimos
eran aparentemente mejores practicantes pues les sobraba más tiempo
para entrenar.
Keio era además Universidad amiga con Cambridge y Yale,
y muchos de sus estudiantes pertenecían o llegaban a pertenecer
a las personas de mayor influencia en la sociedad japonesa. Isao Obata
no era ninguna excepción. Era Gerente de su propia empresa, lo que
implicaba bastante prestigio y riqueza que le daba una influencia única
entre los karatekas de esos momentos.
SE FUNDA LA N.K.K.
Obata unificó los antiguos clubes universitarios y los dojos
privados en una sola organización, que recibió el nombre
Nihon Karate Kyokai (NKK, Japan Karate Association), en el año 1948.
Gichin Funakoshi fue nombrado Primer Instructor Jefe, Isao Obata
fue nombrado Director y Kichinosuke Saigo como Presidente de la Organización.
Un comité compuesto por la mayoría de los maestros
Shotokan de ese momento también se estableció, éstos
eran: Obata, Noguchi, Takagi, Ito, Fukui y Nakayama.
Los deseos de O-sensei fueron tomados en cuenta al nombrar la
Organización, pues no deseaba que se utilizase el nombre "Shotokan".
El siempre hablaba de "Karate Japonés" cuando hablaba del Karate
que practicaba.
Pero se echaban de menos dos nombres en el comité, que
debieron haber estado en él, Shigeru Egami y Genshin Hironishi.
Ambos eran seguidores del Karate-do de Gigo Funakoshi y también
muy amigos de él (falleció en 1945). Estos mantuvieron estrechas
relaciones con miembros de la NKK pero en realidad nunca se unieron a ella.
La razón de ésto se dice ser una desconfianza de ellos hacia
algunas personas en la NKK. En vez fundaron oficialmente Karate-do Shotokai
de Japón y desde entonces siguieron una línea bastante distinta
de la del Karate deportivo NKK, no sólo en la técnica sino
también en las bases filosóficas del Karate.
SE ORIGINAN LOS PROBLEMAS
El mal contacto entre las universidades, dojos y os antiguos alumnos,
generó problemas ya desde un principio.
Diferencias en la técnica ya habían aparecido y
cada pequeño grupo mantenía su propia interpretación
y su propia forma de explicar los kata. Esto a pesar de que Obata había
juntado a las distintas universidades en una reunión en Waseda,
donde se fijó cómo cada kata debía realizarse, todo
bajo la supervisión de Gichin Funakoshi.
SE ABRE EL PRIMER DOJO COMERCIAL
Takagi y Nakayama se dieron cuenta de que necesitaban un tipo de oficina
general. A través de algunos contactos les fue posible arrendar
un local en el Katoga Bio Center, en el sector Ytsuya en Tokyo. En abril
1955 se abre el primer dojo comercial de Karate.
Todo esto fue demasiado para la cúpula antigua. Habían
sido los primeros alumnos de Funakoshi y los primeros directores de la
NKK y ahora habían sido dejados de lado y se daban cuenta de que
el karate estaba siendo deformado en manos de la NKK.
Los alumnos antiguos de la Universidad de Hosei fueron los primeros
en abandonar la NKK, seguidos rápidamente por los de Waseda.
Obata tomó su reemplazo del cargo de Director con mucha
tranquilidad aparentemente. Pero no sólo él sino muchos otros
se daban cuenta de que habían sido manipulados por maquinaciones
de los integrantes de Takushoku. Cuando se abrió el dojo comercial
se retiró de la NKK por su apego a la tradición del Karate.
De esta manera la NKK quedó formada básicamente
por los integrantes del club de Karate de Takushoku, las Universidades
de más prestigio junto a sus clubes dejaron de vincularse con la
NKK.
Este fue el momento histórico donde se gestó la
división definitiva del Karate deportivo representado por la NKK
que indebidamente comenzó a conocerse como Karate "Shotokan" y Shotokai,
formado por todos los otros maestros. Hay un caso particular en la SKA,
Shotokan Karate of America, una organización que si fue autorizada
para usar el nombre "Shotokan" por el Maestro Funakoshi y que sigue al
igual que Shotokai, fielmente la tradición del verdadero Karate-do
del Maestro.
En el año 1956 se funda oficialmente la Organización
de Shoto, Shotokai, y aunque el Maestro Funakoshi visitaba regularmente
a sus distintos alumnos, sin importar que línea de Karate practicaran
(Karate Tradicional o Karate deportivo), sus esperanzas deben haber estado
puestas en sus alumnos más fieles, Shigeru Egami, Genshin Hironishi,
Isao Obata, entre otros. El Karate-do debía sobrevivir en su forma
original, sin aceptar deformaciones occidentales, como lo era la competición
en el Karate y el contacto pleno en el Karate, desviaciones que O-sensei
nunca aceptó ni apoyó, de hecho prohibió a sus alumnos.
El 26 de abril de 1957, Gichin Funakoshi, el "Padre del Karate-do",
dejó de existir. Su funeral fue realizado el 10 de mayo por la
Asociacion del Maestro, Shotokai, la NKK realizó un boicot del
funeral por considerar que ello deberían haber realizado la ceremonia
(hay un artículo que entra en más detalles sobre el tema). Un monumento
en su memoria se ubica en la actualidad en el Monasterio Zen de Engaku-ji
en Kamakura. Lleva la inscripción Karate ni Sente Nashi,
en el Karate no existe el primer ataque.
Para concluir este artículo citaremos a uno de sus alumnos directos,
Tsutomu Ohshima, "Mucha gente que lo conoció [al Maestro Funakoshi]
me han hablado de su gran integridad. Esta integridad moral fue lo que
lo diferenció completamente de otros karateka. Algunas personas
dicen "fue sólo pequeño" o "no era bueno para combatir"....
Esto es estúpido. En las prisiones hay infinidad de hombres
que saben pelear muy bien, pero piensas que ellos son fuertes? Yo no. Son
débiles y sus debilidades los han llevado a donde están en
ese momento. El Maestro Funakoshi fue honesto consigo mismo. Si uno actúa
de esta manera, todo movimiento cambia a largo plazo. Esa es una práctica
correcta de las artes marciales. "Mentirse a sí mismo no sirve ningún
propósito."

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Shotokai Karate Budo, Enciclopedia Shotokai de Karate-do y Artes Marciales Japonesas
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