Otra vía, la vía de la descontracción en Karate-do

La vía de la descontracción (relajación) en Karate-do
“Los animales no tienen una fijación con lo muscular; por qué debiera un hombre estarlo? La relajación y flexibilidad son características del cuerpo humano; rigidez es característica de la muerte.” Master Shigeru Egami, “La Vía de Karate, Más allá de la técnica”.

Karate y Karate-do han tomado tantas direcciones diferentes, no sólo con respecto a sus objetivos sino especialmente con respecto a la técnica. Karate ha evolucionado, desevolucionado y adquirido formas tan diversas que en la actualidad es realmente imposible tratar de abarcarlas todas en una forma general. Una clasificación interesante, la que utilizaré en este ensayo, es separarlos en dos tendencias principales con respecto a sus actitudes hacia la contracción y lo que genera una técnica efectiva, por un lado el estilo de la contracción y por el otro el estilo descontraído (relajado). Es basado en esta diferencia de concepto que analizaré los desarrollos dentro de Shotokai Karate-do como un derivado directo del Karate original que el Maestro Gichin Funakoshi introdujo a Japón. Aunque un poco limitado en su espectro, algunos de los temas tratados podrán dar ideas generales que puedan hacer paralelo con otros estilos de Karate o Artes Marciales completamente diferentes. Antes de comenzar, quisiera advertirles que no será un análisis exhaustivo y por otro lado me basaré principalmente en lo que los maestros dentro de Karate tienen que decir, considerando el hecho que realmente no soy sino un principiante.

Cuando el Maestro Gichin Funakoshi introdujo Karate a las islas principales de Japón en forma definitiva en 1922 (Funakoshi, 1988; Funakoshi, 1973; Cattel, 1989), llegó con un arte marcial de defensa personal incompleto y bastante primitivo, desarrollado en la isla de Okinawa bajo la influencia principal de las artes marciales Chinas (Cattel, 1989). Las técnicas eran realizadas en posiciones bastante elevadas como puede verse en los primeros libros escritos por Gichin Funakoshi, los movimientos eran un poco mecánicos e involucraban cierta contracción y tensión, esto es observable en algunos videos antiguos. Técnicamente, las defensas y ataques estaban fuertemente cargados al uso de técnicas de brazos con pocas técnicas de pierna. Desde ese tiempo las posturas y todas las técnicas han sido extensamente estudiadas y muchas fuertemente modificadas por sus estudiantes sucesivos Egami, 1976).

Uno no debe tampoco olvidar que cuando Gichin Funakoshi sensei comenzó la expansión más clara de su arte en los años 30, ya tenía más de 60 años de edad. Por otro lado, comenzó su fuerte crecimiento del arte en círculos universitarios (Noble, 1985), los estudiantes, jóvenes impetuosos, muchas veces malinterpretaron lo que O-sensei estaba enseñando, pues pensaban que era demasiado viejo para hacer las cosas “bien”. Maestro Egami menciona en “La Vía de Karate, más allá de la técnica”, que pensaban que realizaba los golpes (tsuki) en forma descontraída sólo porque no podía tensar sus músculos por la edad. El Maestro Mitsusuke Harada también menciona como la técnica del Maestro Funakoshi podía verse engañosamente suave: “El viejo Maestro golpeaba el makiwara (poste de entrenamiento) mil veces al día, derecha e izquierda suavemente, emitiendo un suave sonido “hoi”. Los golpes de Funakoshi no parecían fuertes al observador, pero eran, de hecho, muy potentes”. En otro pasaje, el Maestro Funakoshi le dice al joven Maestro Harada: “Esta es la manera como Itosu/Azato [el Maestro Harada no se acuerda cual de los dos] podía detener a un hombre” y Funakoshi suavemente tocaba a Harada en el pecho con un ippon-ken (puño con un nudillo extendido)… La técnica era suave, relajada y desenfocada (Layton, 1997). Considerando esto, no es sorpresa que los alumnos hayan entrenado con contracción, no porque fueran enseñados así, sino porque pensaban que la contracción era la forma correcta de hacer técnicas fuertes.

Yoshitaka (Gigo) Funakoshi sensei, el hijo de O-sensei, se hizo cargo de la instrucción en 1932, luego que Takeshi Shimoda sensei falleciera de influenza Layton, 1997, Egami, 1976). Si tomamos en cuenta que estaba seriamente enfermo (tuberculosis y luego gangrena pulmonar) y en realidad vivía con el tiempo contado, pareciera ser la razón de su entrenamiento fuerte y sin compromisos. Aún así, siempre fue muy bondadoso y de un carácter superior (Layton, 1997). Por otro lado, en los años 30 y comienzos de los 40 existía un espíritu militarista-nacionalista muy fuerte, esto combinado con lo anterior puede haber sido la razón, en parte, de los movimientos tensos y disjuntos que se encuentra en los grupos de karate deportivo (estilos de contracción) en la actualidad.

En todo caso, la investigación y desarrollo del arte fue iniciado por el Maestro Shimoda, desarrolló técnicas de karate más bajas, lo que Yoshitaka Funakoshi continuó con un pequeño grupo de estudiantes, entre ellos Shigeru Egami y su mejor amigo, Genshin Hironishi (Layton, 1997; Cattel, 1989; Egami, 1973; Tokitsu, 199?). Karate-do evolucionó como resultado de estos descubrimientos, las posturas se hicieron más naturales con respecto a la mecánica corporal y libres de tensiones innecesarias. Esto queda muy claro cuando observamos la postura adelantada (zenkutsu-dachi). La posición de la pierna es natural, sin torsiones extrañas ni incómodas, la cadera y el torso están en una posición de medio costado (hanmi – en 45 grados) y la pierna atrasada doblada en forma natural. Estos tipo de cambios se realizaron en todas las técnicas y además se desarrollaron nuevas bajo la tutela de Gigo Funakoshi sensei y su grupo de investigación, entre estas podemos contar mawashi-geri, yoko geri kekomi, ushiro geri, ura mawashi geri, fudo-dachi, etc. (Anónimo, 1983, Layton, 1997; Harada, 1983; Cattel, 1989; Noble, 1985).

Luego de la muerte de Yoshitaka Funakoshi las diferencias dentro del Karate-do surgieron en una manera mucho más notoria, sin Gigo para controlar la situación, las separaciones se hicieron cada vez más patentes. Las divergencias en filosofía culminaron luego de la muerte del Maestro Gichin Funakoshi, esto generó dos facciones claramente definidas, no sólo en el aspecto técnico, sino en sus objetivos dentro del arte (Hironishi, 1994). Estos dos grupos están bien representados por un lado, por la JKA (comunmente, pero erróneamente, llamada Shotokan) y por otro lado Shotokai. El grupo JKA es un buen representante del estilo de la contracción y Shotokai del estilo relajado.

Estos estilos, el de la contracción y el de la relajación, se distinguen por la manera en la que se genera la fuerza. El Maestro Sugimoto los clasifica de la siguiente manera:

En el primero [contracción] la fuerza se origina de la contracción, lo que la hace quedarse dentro del cuerpo.

En la segunda, la fuerza es emitida y se deja salir por un punto (Sugimoto, 198?).

Como pudiera imaginarse, si cambiamos el método de golpe, todas las otras técnicas deben cambiar. El entrenamiento real, las técnicas reales, efectivas, no pueden ser desarrolladas si estás tratando de defenderte contra técnicas ineficientes o sin real efectividad. Si la técnica de golpe es inútil, como decía el Maestro Egami, no es necesario utilizar ninguna técnica, déjese golpear, no hay necesidad de evadirla. Pero una vez que se desarrolló un método efectivo, todas las técnicas y la práctica debe ser modificada teniendo esto en mente, además de los cambios subyacentes de actitud.

Creo que estos cambios han devuelto al arte de Karate su carácter de práctica universal, pudiendo nuevamente ser practicado por cualquier persona, y como lo expresaba el Maestro Funakoshi: “Karate puede ser practicado por jóvenes y viejos, hombres y mujeres por igual” (Funakoshi, 1973). Eliminando la tensión y los excesos musculares, los participantes pueden encontrar su propio ritmo y esforzarse en perfeccionar cuerpo, mente y espíritu a través de la práctica sin contracción. Estar obsesionados con los músculos y su contracción sólo lleva a daños futuros y un progresivo distanciamiento de la práctica de Karate por lesiones. Aquí citaremos a un importante sensei de Karate llamado Kenji Tokitsu (link externo) quien ha investigado este tema: “…Antes de cumplir 30 años de edad, me encontré con muchos accidentes y traumas debido a las prácticas. Después de examinarme, como también a mis compañeros y seniors, me di cuenta, que en este estilo de Karate [“Shotokan”], había una mayor número de traumas físicos, especialmente en la espalda y articulaciones, que afectaban en especial a personas sobre los 30 años de edad. Cuando fui un joven profesor también, tuve oportunidad de socializar con Maestros karatekas de mayor edad. Todos sufrían de dolores de espalda y articulaciones.” (Tokitsu, 1998). Queda claro que hay mucho que puede cuestionarse en la práctica del método con contracción y sólo podemos esperar que se lleven a cabo desarrollos positivos y que no se vean truncados en una masa de dogmatismo tradicionalista.

Antes de finalizar este ensayo me gustaría citar al Maestro Egami en su libro “Karate para el Especialista”:

“Debo admitir que la situación dentro del Karate en la actualidad se ha degradado completamente. En esta situación admito sentirme también responsable. En mi juventud pensé y actué con el objetivo primordial de ser efectivo en una situación real. Por ello practiqué principalmente combate libre (jyu gumite), que es la forma original del combate deportivo actual. Para obtener un golpe fuerte entrené con un makiwara particularmente rígido. Me desvié del entrenamiento esencial. No entiendo por qué el karate actual sigue evolucionando en la dirección equivocada. Si karate fuera definido solamente como una práctica deportiva competitiva, no tendría nada más que decir. Pero, no es ya hora de reflexionar y definir lo que Karate realmente debiera ser?”

El Maestro es inmensamente crítico respecto a la situación del Karate en su momento (70’s), el Maestro Gichin Funakoshi lo fue también de la práctica en su tiempo, los 50’s, no hay duda que quedarían horrorizados con el panorama actual. Una misión de un verdadero artista marcial debiera ser “evitar a toda costa, el engaño y desviación que inducen la competición deportiva dentro de artes marciales tradicionales”, no dejen que la triste evolución que ha impregnado el karate y lo ha transformado en un mero deporte en los ojos del público general, se repita en otras artes.

Este ha sido un análisis breve y superficial del método descontraído dentro del Karate-do, muchos dentro del arte no han escuchado de este método, pero no debe llegar como una sorpresa si consideramos la existencia de muchas artes que evitan el uso de fuerza bruta, tales como el Tai-chi o el Aikido. Referencias históricas muestran que este pareciere ser la dirección que los grandes maestros tenían en mente para el Karate-do y los desarrollos del Maestro Egami dentro de este marco de referencia ayudaron a traer Karate-do de vuelta a la vida como un verdadero Budo.

Julio 1999