Perdiendo la identidad en Shotokai

Vuelvo al tema de los danes (grados en cinturón negro), la gran mayoría no conoce nada de la gran polémica que generé en algún momento en el grupo de conversación del Cyberdojo. plantearé mis opiniones nuevamente pero en este área reservado para opiniones Shotokai. Continúen leyendo a riesgo propio :-).

Mi opinión va algo como esto: "En el Karate-do derivado de la enseñanza del Maestro Gichin Funakoshi ha surgido lo que he bautizado 'inflación de danes', los grupos que se dedicaron al karate deporte aumentaron el número de danes a voluntad". En Karate (como llamaba O-sensei el arte marcial que practicaba, no Shotokan) en los cincuentas se podía obtener un quinto dan (godan) mucho antes de los trienta años de edad, con un entrenamiento serio. Opino que esto generó una inquietud en crear nuevos grados para satifacer los deseos de ascenso. Conjuntamente, la expansión del Karate a partir de la competencia hacía necesario crear toda una estructura administrativa que sustentaría los cinco danes extras al expandir a diez danes. Como beneficio extra, el público general pensaría que un noveno dan (de diez danes) aparentemente es más importante y habilidoso que un quinto dan (de cinco danes).

En el verdadero Shotokai (y también algunos grupos tradicionales como SKA, Shotokan of America) se mantiene la estructura de cinco danes establecida por O-sensei. Esta graduación se basa, según lo entendido, en los niveles de conciencia humana que definen las filosofías/religiones orientales. Por ello no son cambiables a capricho del consumidor. Toda escuela Shotokai tiene que mantener esa estructura inaterada y no caer en la tentación superficial y materialista de aumentarlos, tentación a la que sucumbió el karate deporte.

Opino también que todo karateka Shotokai serio no debiera aceptar, o si lo hace por presiones políticas, no alardear de grados superiores al quinto dan.

Primero significa aceptar graduaciones establecidas por grupos de karate deporte que no tienen nada que ver con Karate tradicional. Como analogía equiparo el ostentar grados de karate deporte como ostentar y valorar un nidan (segundo dan) en el juego de Go o en cocina, por sobre mi shodan (primer dan) en Shotokai, son dos cosas completamente distintas, en una escala diferente y de muy distinto valor.

Segundo, ostentar un sexto o séptimo dan como practicante Shotokai hace pensar que siente que es superior a todos los maestros Shotokai previos, un insulto, una presunción insultante e inaceptable. Simplemente por respeto ningún practicante Shotokai debiera hacer publico grado superior a quinto dan, o que se cambie de escuela.

Tercero, ningún practicante Shotokai necesita de buscar reconocimiento o apadrinamiento de instituciones que no representan los ideales de Karate-do que nos legaron nuestros maestros Gichin Funakoshi, Yoshitaka Funakoshi y Shigeru Egami, menos aún de instituciones que directamente traicionaron a Gichin Funakoshi y mancharon su funeral.

No piensen que soy una autoridad en el tema, soy un shodan recién graduado pero no creo que mi lógica esté tan errada, si lo está, espero sus opiniones y comentarios.

Como conclusión, no pienso que para lograr la expansión de Shotokai a nivel mundial se requiran diez danes ni tampoco tener que vender el alma al mismísimo diablo. No es necesario jugar con las mismas reglas de grupos de karate deporte, todo lo contrario. La graduación no hace al maestro, eso lo saben todos y se comprueba fácilmente. Lo que se necesita no son mas grados, ni competencias, ni torneos, lo que se requiere es una firme identidad, un fiel y completo respeto (además de entendimiento), por lo que nuestros maestros nos han entregado junto con una intransigencia en alterarlo en dirección al karate deporte.

Finalmente, el mejor método de expansión para Shotokai surgirá de la fuerza que surge de la unión, mi más ferviente deseo es que esto se haga una realidad es por ello que colocaré toda mi energía en que eso se haga un hecho.

Shotokai Karate-do
16 de Junio, 1998